Hammurabi, rey de Babilonia  Más sobresaliente de principios del segundo milenio, reinó entre los años 1792 y 1750 a.C. Era paciente y ambicioso y creó un imperio con su centro político y religioso en Babilonia. Construyó numerosos templos y canales y sometió varias ciudades. Destruida la ciudad de Mari y capturada Eshnunna, culminó el control de Mesopotamia. Se le recuerda, especialmente, por su código de leyes, cuyo objetivo era: "Hacer que la justicia prevalezca en el país, destruir lo perverso y lo malo, que el fuerte no oprima al débil". Los 282 artículos del Código de Hammurabi tratan muchos aspectos: desde el derecho mercantil a la regulación del comercio de esclavos. Hammurabi intervenía en todos los asuntos del reino, ejerciendo un control directo de muchas actividades.

 

 

 

 

Los asirios se revelaron como una fuerza militar irresistible bajo los sucesivos reinados de Adad-nirari I, Shalmanaser I y Tukulti-Ninurta I (1243-1207 a.C.). Este último se apoderó de Sumer y Akkad y llegó hasta el Golfo Pérsico. También atacó el reino hitita, acometió la restauración de Asur y fundo la nueva ciudad de Kar-Tukulti-Ninurta a 3 km de Asur. Fue asesinado por su hijo en 1207. Asiria, tras un breve periodo de expansión, que se prolongó hasta principios del último siglo del milenio, consiguió sobrevivir a las arremetidas de los arameos y mushki, pero terminó quedando confinada en un pequeño triángulo, con centro en Nínive y Asur, que sería el núcleo de su posterior expansión imperial en Oriente Medio.

 

 

cuando los medos y persas ya habían dominado Lidia (547 a.), región localizada en la actual Turquía, cuya historia recogemos en la Historia de Herodoto. Babilonia caería, también, bajo el dominio persa, como quince años más tarde ocurriría con Egipto. Los persas extendieron su imperio en Asia bajo el reinado de Ciro II "el Grande". Ciro, de ascendencia Meda, era nieto del rey medo Astiages, encabezó una revuelta contra su abuelo, se alió con Babilonia y tras vencer a su enemigo, obtuvo el control de lo que actualmente es Irán, así como de las provincias de Asiria, Mesopotamia, Siria, Armenia, y Capadocia. También invadió la parte occidental de la India, sometiendo a las tribus nómadas. El dominio persa, en Asia Menor, se mantuvo hasta las campañas expansionistas griegas, llevadas a cabo por el macedonio, Alejandro Magno, en el siglo IV a.C. que derrotó a Dario II y destruyó Persépolis.

 

 

 

 

 

 

Babilonia, calle procesional

 

 

Tras la conquista de Babilonia (539 a.C.) por Ciro "El Grande", Nabonid fue nombrado gobernador de la ciudad de Carmania, al sur de Irán. El destino de su hijo, el rey Baltasar de la Biblia, se desconoce en realidad. Los dioses que Nabonid introdujo en Babilonia fueron devueltos a sus lugares de origen y Ciro restauró el culto a Marduk. Con lo que se convirtió, después de la herejía de Nabonid, en el "soberano del mundo" aceptado por todos. Los babilonios le reverenciaron, una vez superados los desastres padecidos atribuidos al hereje.